Un juguete de IA expone 50,000 registros de sus conversaciones con niños a cualquier persona con una cuenta de Gmail.
Introducción
En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la seguridad de los datos, especialmente los que pertenecen a los más pequeños, se ha convertido en un tema de creciente preocupación. Recientemente, un incidente relacionado con un juguete interactivo llamado Bondu ha puesto de relieve los riesgos que conlleva el uso de inteligencia artificial en productos dirigidos a niños. Este artículo explora los hallazgos de dos investigadores que expusieron la vulnerabilidad de los datos de los usuarios y las implicaciones más amplias de este tipo de incidentes en la industria de los juguetes tecnológicos.
El descubrimiento de Thacker y Margolis
Joseph Thacker, un investigador en seguridad, se interesó en el juguete Bondu después de que su vecina mencionara que había preordenado un par para sus hijos. Este juguete no solo era un simpático dinosaurio de peluche, sino que también contaba con una función de chat impulsada por inteligencia artificial que permitía a los niños interactuar con él como si fuera un amigo imaginario. Intrigado por las implicaciones de seguridad, Thacker decidió investigar más a fondo.
En colaboración con Joel Margolis, otro investigador de seguridad web, Thacker realizó un análisis rápido del portal web de Bondu. En cuestión de minutos, descubrieron que el acceso a las conversaciones de los niños con el juguete estaba desprotegido. Cualquier persona con una cuenta de Gmail podía acceder a transcripciones de prácticamente todas las interacciones que los usuarios infantiles habían tenido con Bondu.
La exposición de datos sensibles
El hallazgo fue alarmante: al iniciar sesión con una cuenta de Google, Thacker y Margolis se encontraron con una serie de datos sensibles que incluían nombres de niños, fechas de nacimiento, nombres de familiares, y lo más inquietante, resúmenes detallados de las conversaciones previas entre los niños y el juguete. En total, se estimó que más de 50,000 transcripciones de chats estaban disponibles a través del portal expuesto, lo que representaba una violación grave de la privacidad infantil.
“Fue bastante intrusivo y raro conocer estos detalles”, comenta Thacker sobre las conversaciones privadas que vio. “Poder acceder a todas estas interacciones fue una violación masiva de la privacidad de los niños”.
La respuesta de Bondu
Tras alertar a Bondu sobre la grave exposición de datos, la compañía actuó rápidamente para desactivar el acceso al portal en cuestión de minutos. Al día siguiente, relanzaron el portal con medidas de autenticación más robustas. El CEO de Bondu, Fateen Anam Rafid, declaró que las correcciones de seguridad se completaron en cuestión de horas y que se realizaría una revisión más amplia de seguridad.
“Tomamos muy en serio la privacidad del usuario y estamos comprometidos a proteger los datos de nuestros usuarios”, agregó Anam Rafid. Además, la compañía se comprometió a comunicar los protocolos de seguridad a todos los usuarios activos y a fortalecer sus sistemas con nuevas protecciones.
Implicaciones más amplias de la seguridad en juguetes AI
A pesar de que Bondu ha tomado medidas para asegurar los datos de sus usuarios, Thacker y Margolis argumentan que el incidente representa una advertencia más amplia sobre los peligros de los juguetes con chat impulsados por inteligencia artificial. La exposición de datos sensibles pone de manifiesto la necesidad de una mayor vigilancia sobre quién tiene acceso a la información recopilada y cómo se protege.
“Hay implicaciones de privacidad en cascada a partir de esto”, dice Margolis. “Todo lo que se necesita es un empleado con una mala contraseña, y se vuelve a la misma situación inicial, donde todo está expuesto en internet”.
Preocupaciones sobre el uso de datos
Los investigadores también advierten que la información sensible sobre los pensamientos y sentimientos de un niño podría ser utilizada de maneras peligrosas. “Para ser claros, esto es el sueño de un secuestrador”, afirma Margolis. “Estamos hablando de información que permite a alguien atraer a un niño a una situación realmente peligrosa, y fue esencialmente accesible para cualquiera”.
Además, Bondu parece estar utilizando servicios de inteligencia artificial de terceros, como Google Gemini y OpenAI’s GPT-5, lo que plantea preguntas sobre cómo se comparten los datos de las conversaciones de los niños con estas empresas. Anam Rafid confirmó que la compañía utiliza servicios de IA para generar respuestas, pero asegura que toman precauciones para minimizar lo que se envía y que operan bajo configuraciones empresariales que impiden que los datos sean utilizados para entrenar modelos de IA.
Conclusiones
El caso de Bondu destaca la necesidad urgente de mejorar la seguridad en la industria de los juguetes tecnológicos. Si bien la empresa ha tomado medidas para corregir la exposición de datos, el incidente pone de relieve un problema más amplio: la seguridad de los datos de los niños que utilizan juguetes interactivos. La combinación de inteligencia artificial y la falta de medidas de seguridad adecuadas puede llevar a situaciones de riesgo que no solo afectan la privacidad, sino también la seguridad de los niños.
Thacker, quien había considerado regalar juguetes habilitados para IA a sus propios hijos, cambió de opinión tras ver la exposición de datos de Bondu. “¿Realmente quiero esto en mi casa? No, no lo quiero. Es una pesadilla de privacidad”, concluye.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es Bondu?
Bondu es un juguete interactivo que utiliza inteligencia artificial para permitir a los niños interactuar con él como si fuera un amigo imaginario.
¿Cuáles son los riesgos de los juguetes con inteligencia artificial?
Los riesgos incluyen la exposición de datos sensibles, la posibilidad de que la información sea utilizada de forma inapropiada y la manipulación de los niños a través de interacciones con el juguete.
¿Qué medidas ha tomado Bondu para mejorar la seguridad de los datos?
Bondu ha implementado medidas de autenticación más robustas y ha realizado una revisión amplia de seguridad para proteger la información de los usuarios.
¿Cómo pueden los padres proteger la privacidad de sus hijos al usar juguetes tecnológicos?
Los padres deben investigar los productos antes de comprarlos, leer las políticas de privacidad y asegurarse de que los juguetes tengan medidas de seguridad adecuadas para proteger los datos de sus hijos.
¿Qué hacer si se descubre una violación de datos en un juguete tecnológico?
Los padres deben informar a la empresa del juguete sobre la violación de datos y considerar no usar el producto hasta que se implementen medidas de seguridad adecuadas.
